sábado, 7 de agosto de 2010

Si combinas: césped, vino, camisas y fotos...


Espero que el título no haya sido demasiado sutil pero este pequeño fragmento de imaginación está dedicado y es fruto de dos compañeras de viaje, y es que... sin unas buenas zapatillas el trayecto se hace mucho más largo. Un beso a vosotras porque habeis creado esto.


El camino, mi camino, tiene millones de bifurcaciones, como el destino, posibilidades, cosas que fueron o que podrían haber sido, lo que será o lo que posiblemente será... Accidentes geográficos en el horizonte, mesetas, y cordilleras, hay que caminar, hay que escalar...

Mientras camino puedo escuchar voces que me llaman, antiguos compañeros de camino a los que la mochila les pesó demasiado como para seguir mi ritmo y ahora no puedo parar, tengo que superar mi marca, no competimos en la misma liga y bueno este mundo es tan competitivo... cierto, a veces me da por pasarme a otro camino por ofrecer algo de compañía pero eso solo sirve para que todas las zarzas del frondoso bosque rasguen mi piel, y es que ¿para qué volver a una senda abandonada hace tiempo?

El Espíritu Curioso del Afluente del Valle Sediento, me espía detrás de cada matorral, no puede evitar preguntarse dónde he dejado las lágrimas que le ayudaban a desbordarse y dar una vuelta por la zona de marcha de las Rías Chistosas del Norte, divertido saco el tarro donde las guardo y con unas pocas gotas me refresco los pies cansados y doloridos de tanto viaje, el Espíritu no puede evitar sonreírse y hace rodar los cantos rodados a modo de risas, los pájaros que conocen su mudez silban a este viajero cubierto de polvo del camino.

Es el momento, es la hora, colocar una canción dónde el ritmo lo llevan las palmas y echar a correr, montar en un ciervo, saltar en un cóndor, ser el objeto de la curiosidad de un espíritu, escuchar un chiste del norte... ahora no sé por qué pero me quiero quitar el pantalón corto y colocarme un abrigo y bufanda, limpiar los cajones y volverlos a llenar, es que compréndelo, he encontrado mi forma y mi forma es el cambio.


El Conejito de Duracel en su trayecto hasta la cima, en su esfuerzo hasta el final, no arrastraba a nada ni nadie con él, ¿no es cierto? Sin embargo, nunca dejaba que nadie cayese al vacío.

12 comentarios:

  1. IM-PRESIONANTE
    Me gusta la imágen de la cabecera, mucho mucho.

    ResponderEliminar
  2. Todos tenemos cambios , cuando encontramos nuestro camino debemos seguirlo y llegar a lo que nos hemos propuesto ,en el camino sucederan muchas cosas ..pero de nosotros dependee cual sera la meta al final del camino ...y como llegaremos a ella.


    Un abrazo desde Perú ....y a mi tambien me gusta Dexter Morgan jejeeje :)

    ResponderEliminar
  3. Es tontería repetirte lo que te dije ayer: quien no te conozca opinará que escribes genial. Los que te conocemos opinamos que piensas, sientes, y relacionas las palabras con la realidad de una forma genial. De hecho es lo que más me gusta de tu blog, que sé porqué combinas cada letra que tecleas, porque te conozco, conozco tu vida y conozco los pensamientos que hay detrás de las entradas.

    PD: átate bien los cordones, una de las zapatillas tiene un esguince, te preguntarás ¿cómo? Pues para que veas hasta dónde llega nuestra complicidad que estuviste allí para verlo, y encima lo grabaste ;)

    ResponderEliminar
  4. Si te entiendo igual de bien que te leo y no estoy confundida con el paralelismo que haces con tu pasado, he de decirte que me llenaron de emociones sobre todo tus dos últimos párrafos.
    Un besote!

    ResponderEliminar
  5. Es bastante emotiva... bonita y simple, como todo lo que escribes (no piensas que la simplicidad no esconde esfuerzo).

    Me ha gustado, deja buen sabor de boca.

    ResponderEliminar
  6. nose como no he descubierto antes tu blog! me encanta! me encanta el texto, me encanta el tipo que tienes en tu foto de perfil, me encanta ruiz zafón! solo falta decir que te sigo!besos!

    ResponderEliminar
  7. ¡Genial como siempre! Celebro el cambio, que hayas encontrado el camino me entusiasma, estoy muy feliz por ti.
    Espero poder hacer lo mismo pronto.

    ResponderEliminar
  8. Pues que suerte que no te pierdas, yo lo hago a menudo. Y sigo sin saber donde acabaré.
    Puedes hacerlo mejor. Lo sabes.
    Nos vemos en el camino!

    ResponderEliminar