Últimamente leo libros bastante absorvertes de esos que te hacen sentir algo por dentro, una especie de impulso, en mi caso el impulso por escribir, por tener una idea, darle emoción, vida y plasmarla en el papel. Pero por desgracia el impulso no es suficiente, también influye el ánimo, las tormentas de nuestra mente que nos martillean de una manera u otra y sobre todo tener talento, ese talento tan bonito que es la capacidad de escribir una historia que transmita todo aquello que deseas traspasar a los demás. Y yo pues la verdad no creo que lo tenga, y si así fuera lo que seguro que me falta es la paciencia para poder ejercitarlo y que pueda crear algo que de verdad merezca la pena.
Algo que sí tengo en la capacidad de observar la belleza, o por lo menos eso creo, y últimamente esto se manifiesta en la manera de hablar, más bien en las conversaciones, me doy cuenta que cada palabra quiere decir exactamente lo que quiere decir, cada frase transmite el mensaje básico de su estructura e intención y nada más. No sé exactamente por qué, pero esto me parece bello, puedes dar a entender el mensaje más complejo o abstracto con esa estructura tan simple... no sé, mi "teoría" es que posiblemente al pasar tanto tiempo escribiendo poesías, el crecimiento como "intento de poeta" me llevo de tener que escribir 100 versos para dar a entender una idea, a escribir un verso para dar a entender 100 ideas. Entonces cuando veo estrictamente lo necesario y aclama a los cuatro vientos su mensaje, veo la luz, y es una luz que deslumbra.
Bueno y además claro está no puede ser una conversación cualquiera, son de esas que te parece que el mundo a parado quedando una ligera burbuja de aire, de un aire estático e ilusionado dentro de su propia parsimonia. Una burbuja que algún escritor con talento está describiendo, narrando, dando un guión y sentido único desde alguna parte de su cabeza, una parte que siempre está viviendo en otro mundo, otro mundo que pueda venir al auxilio de su mente creadora.
Espero no haber parecido demasiado desesperado por ser rescatado de este limbo de ideas por alguna musa. En algún momento tendré la suficiente paciencia para redactar una de esas conversaciones he intentar hacer captar todo lo que yo puedo beber de cada intervención y cada pausa.
Sólo me queda dar las gracias de poder plasmar aquí un poquito de todo lo que llevo dentro.